El primer cuerpo ensabanado y quemado, fue encontrado en un callejón de la colonia Nueva Santa Rosa del Distrito Central.
A pocas cuadras, se ubicó el segundo cadáver, con las características similares a las del anterior.
La segunda víctima tenía una soga en el cuello, además una sabana adherida a él por el efecto de las llamas.
Ambos cuerpos fueron trasladados a medicina forense para que realicen los estudios pertinentes que definan la forma de muerte y a la vez, sus identidades.
Uno de las víctimas fue identificada por su padre, quien lo reconoció por una pulsera y sus zapatos. Se trata de un adolescente de 15 años.
“Por más que uno eduque a sus hijos en las casas, la juventud se pierde, está muy difícil en las calles, son buscados para cosas malas”, manifestó acongojado.

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